Con el tiempo, el cuatro ha logrado abordar géneros que escapan de su contexto tradicional o de raíz tradicional. En la actualidad es común escuchar al cuatro en experimentos cercanos al mundo del jazz, al mundo del pop, al del rock o cualquier otro género que podamos imaginar; de esta manera, el cuatro de hoy en día no escapa al universo académico.

En el año 2014 se llevó a cabo una serie de presentaciones en homenaje a uno de los más excelsos cuatristas que haya existido, Freddy Reyna. Entre los conciertos elegidos para esta celebración estuvo la obra del maestro y compositor Orlando Cardozo, titulada: Concierto No1 para cuatro, cuerdas y percusión; una de las pocas obras creadas especialmente para el cuatro, una obra que realza el instrumento y que le otorga al cuatro un papel protagónico en el ámbito sinfónico. En esa ocasión Edward Ramírez fue el solista invitado por la Orquesta Sinfónica Nacional de Venezuela, dirigida por Pablo Morales Daal. El concierto que se llevó a cabo en la sala José Felix Ribas del prestigioso Teatro Teresa Carreño, presentó para el cuatrista un gran reto musical y un gran logro en su carrera musical.